Escuchar peor no siempre significa tener el mismo problema auditivo. Hay personas que simplemente notan que el volumen de los sonidos ha disminuido, mientras que otras afirman que oyen, pero no entienden las conversaciones, especialmente cuando hay ruido de fondo. Aunque ambos casos se consideran una pérdida auditiva, el origen puede ser completamente diferente y, por tanto, también lo será el tratamiento.
Conocer los tipos de pérdida auditiva es fundamental para comprender qué parte del oído está afectada, cuáles pueden ser sus causas y qué soluciones existen actualmente. Un diagnóstico adecuado permite determinar si la pérdida es temporal o permanente, si puede tratarse con medicación o cirugía, o si la mejor opción pasa por el uso de audífonos u otras ayudas auditivas.
En esta guía elaborada por el equipo de Ab
Audiología Clínica | Centro Auditivo Zaragoza y Audífonos, descubrirás cuáles son los tres tipos principales de pérdida auditiva, cómo identificar sus síntomas, qué diferencias existen entre ellos, cuáles son las causas más frecuentes y qué tratamientos pueden recomendarse en cada caso. Además, aclararemos la diferencia entre tipo de pérdida auditiva, causa y grado de hipoacusia, una de las dudas más habituales entre los pacientes.
| Concepto | Qué indica | Ejemplos |
|---|---|---|
| Tipo | La parte del oído donde se produce la alteración. | Conductiva, neurosensorial o mixta. |
| Causa | El motivo que ha provocado la pérdida auditiva. | Tapón de cerumen, infecciones, envejecimiento, exposición al ruido o enfermedades. |
| Grado | La intensidad de la pérdida de audición. | Leve, moderada, grave o profunda. |
| Tipo de pérdida auditiva | Parte del oído afectada | Síntomas más frecuentes | ¿Puede tratarse? | Tratamientos habituales |
|---|---|---|---|---|
| Conductiva | Oído externo y oído medio. | Disminución del volumen, sensación de oído taponado y dificultad para escuchar sonidos suaves. | En muchos casos, sí. | Medicación, extracción de cerumen, cirugía o audífonos. |
| Neurosensorial | Oído interno o nervio auditivo. | Dificultad para entender conversaciones, especialmente con ruido, y acúfenos. | No suele ser reversible. | Audífonos, implantes cocleares y rehabilitación auditiva. |
| Mixta | Oído externo o medio y oído interno. | Combinación de pérdida de volumen y dificultad para comprender el habla. | Depende de cada caso. | Tratamiento combinado según la causa. |
| Si notas que… | Podría estar relacionado con… |
|---|---|
| Escuchas menos de un oído y sientes que está taponado. | Pérdida auditiva conductiva. |
| Oyes a las personas hablar, pero no entiendes bien las palabras. | Pérdida auditiva neurosensorial. |
| Necesitas subir mucho el volumen de la televisión y aun así algunas conversaciones no las comprendes. | Pérdida auditiva neurosensorial o mixta. |
| La audición empeora tras una infección o un catarro. | Pérdida auditiva conductiva. |
| Además de escuchar peor, notas pitidos constantes en los oídos. | Con frecuencia, pérdida auditiva neurosensorial. |
| Grado de pérdida auditiva | Umbral aproximado | ¿Qué suele notar la persona? |
|---|---|---|
| Audición normal | Hasta 20 dB HL | Escucha conversaciones y sonidos cotidianos sin dificultad. |
| Leve | 21 – 40 dB HL | Puede costar seguir conversaciones en ambientes ruidosos o escuchar voces bajas. |
| Moderada | 41 – 70 dB HL | Es frecuente pedir que repitan las frases o subir el volumen de la televisión. |
| Grave | 71 – 90 dB HL | Resulta difícil mantener conversaciones sin ayuda auditiva. |
| Profunda | Más de 90 dB HL | Solo se perciben sonidos muy intensos o vibraciones. |
| Situación cotidiana | Pérdida conductiva | Pérdida neurosensorial | Pérdida mixta |
|---|---|---|---|
| Escuchar una conversación en un lugar tranquilo. | Normalmente mejora al aumentar el volumen. | Puede escucharse la voz, pero cuesta entender las palabras. | Existe dificultad incluso aumentando el volumen. |
| Mantener una conversación en un restaurante o un lugar con ruido. | Dificultad moderada. | Es una de las situaciones más complicadas. | Presenta una dificultad importante. |
| Ver la televisión. | Suele ser necesario subir el volumen. | Aunque se aumente el volumen, algunas palabras siguen sin entenderse. | Es frecuente necesitar un volumen elevado y seguir teniendo dificultades. |
| Hablar por teléfono. | Generalmente mejora al aumentar el volumen. | Puede costar comprender las conversaciones. | La comprensión suele verse bastante afectada. |
| Sensación de oído taponado. | Muy frecuente. | Poco habitual. | Puede aparecer dependiendo de la causa. |
| Zumbidos o acúfenos. | Pueden aparecer, aunque son menos frecuentes. | Son relativamente frecuentes. | También pueden estar presentes. |
| Escuchar sonidos suaves, como el canto de los pájaros o el tic-tac de un reloj. | Puede resultar difícil. | Es frecuente dejar de percibir estos sonidos. | La dificultad suele ser aún mayor. |
| Entender voces infantiles o agudas. | Generalmente se escuchan mejor al aumentar el volumen. | Suelen ser de las primeras voces que dejan de comprenderse con claridad. | También suelen verse afectadas. |
Realidad: Aunque la edad es uno de los principales factores de riesgo, la pérdida auditiva también puede aparecer en niños, adultos jóvenes o personas expuestas al ruido de forma continuada.
Realidad: Subir el volumen con frecuencia puede ser una señal de pérdida auditiva, pero primero es necesario realizar un diagnóstico para conocer la causa y determinar cuál es el tratamiento más adecuado.
Realidad: Introducir bastoncillos en el conducto auditivo puede empujar el cerumen hacia el interior, provocar lesiones e incluso favorecer la aparición de tapones. Lo recomendable es evitar introducir objetos en el oído y acudir a un profesional cuando exista una acumulación excesiva de cerumen.
Realidad: Cualquier disminución de la audición, especialmente cuando aparece de forma repentina o afecta solo a un oído, debe ser valorada por un especialista para identificar su causa y comenzar el tratamiento si es necesario.
Realidad: Los audífonos no debilitan la audición. Su función es amplificar los sonidos de forma personalizada para facilitar la comprensión del habla y reducir el esfuerzo que realiza el cerebro para interpretar los sonidos.
Realidad: Existen diferentes tipos de pérdida auditiva, con causas, síntomas y tratamientos distintos. Por este motivo, es fundamental realizar un diagnóstico preciso antes de iniciar cualquier tratamiento.
La pérdida auditiva neurosensorial es la más frecuente, especialmente en adultos y personas mayores. Suele estar relacionada con el envejecimiento natural del oído (presbiacusia) o con la exposición prolongada al ruido.
En muchos casos, sí. Cuando está provocada por un tapón de cerumen, una infección, una perforación del tímpano o un problema del oído medio, puede mejorar o incluso desaparecer tras el tratamiento adecuado.
Por lo general, no. El daño en las células del oído interno o en el nervio auditivo suele ser permanente. Sin embargo, los audífonos, los implantes cocleares y la rehabilitación auditiva permiten mejorar significativamente la comunicación y la calidad de vida.
Los síntomas pueden orientar sobre el origen del problema, pero solo una evaluación audiológica completa permite identificar el tipo y el grado de pérdida auditiva. Para ello suelen realizarse pruebas como la audiometría, la timpanometría y la exploración del oído.
No. Puede afectar únicamente a un oído (hipoacusia unilateral) o a ambos (hipoacusia bilateral). Algunas pérdidas auditivas aparecen de forma asimétrica, por lo que es importante valorar cada caso de manera individual.
Sí. La pérdida auditiva puede aparecer desde el nacimiento o desarrollarse durante la infancia debido a infecciones, alteraciones genéticas, traumatismos u otras enfermedades. Un diagnóstico precoz resulta fundamental para favorecer el desarrollo del lenguaje y la comunicación.
No siempre. Aunque muchas personas con pérdida auditiva presentan zumbidos o pitidos en los oídos, los acúfenos también pueden aparecer por otras causas. Cuando son persistentes, conviene consultar con un especialista.
Sí. Escuchar música durante largos periodos a un volumen elevado puede dañar progresivamente las células del oído interno. Para reducir el riesgo, se recomienda utilizar un volumen moderado y realizar descansos periódicos.
No depende únicamente del grado de pérdida auditiva, sino también de cómo afecta a la vida diaria. Cuando la pérdida dificulta la comunicación, el especialista puede recomendar la adaptación de audífonos para mejorar la comprensión del habla y reducir el esfuerzo auditivo.
En algunos casos, retrasar el tratamiento puede favorecer el aislamiento social, aumentar el esfuerzo necesario para mantener conversaciones y afectar a la calidad de vida. Además, determinadas causas de pérdida auditiva requieren tratamiento médico para evitar complicaciones.
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